Es muy poco frecuente que la anomalía Pelusa Quemada origine este artefacto. Aumenta la presión sanguínea, y el cuerpo se deshace de grandes cantidades de células rojas. Pero, junto con ellas, también se elimina del cuerpo la radiación almacenada. Sakharov, en su imprescindible obra “Ionización y polarización de los componentes de artefactos poco comunes”, explica que el contenido de esta formación tiene una estabilidad crítica, y que harán falta 10 años para que este tipo de artefacto pueda crearse en un laboratorio.